Shredders al contrabajo – ¿quien dijo que el contrabajo es un instrumento pesado?

El contrabajo siempre fue el «patito feo» en los grupos de jazz. Sí, todos los músicos lo valoran, pero es un instrumento que en un contexto solista, es muy difícil que destaque.

Es un instrumento grande, muy grande, con una digitación que obliga a estar haciendo continuamente cambios de posición. Además, por su registro tan grave, cuesta distinguirlo. Sin embargo, ha habido algunos contrabajistas que, pese a las dificultades y lo desagradecido del instrumento, lo han hecho destacar como solitas.

Niels-Henning Ørsted Pedersen

Este contrabajista danés comenzó a tocar profesionalmente muy joven, y enseguida destacó por su soltura y agilidad con el instrumento. Es característica su digitación de la mano derecha, usando tres dedos para pulsar las cuerdas, cuando la técnica habitual es usar solo índice y medio. Esta forma de digitar le permite hacer unas frases vertiginosamente rápidas, junto a una impecable técnica de su mano izquierda y un lenguaje melódico rico, sin limitaciones o condicionado a la digitación y afinación del instrumento.

Hay cientos de vídeos de NHØP en la web, nos ha gustado este en el que el contrabajo es el protagonista del tema.

NHØP fue durante muchos años «el bajista de Oscar Peterson». La complicidad que tenían tocando es maravillosa. El siguiente tema de Oscar Peterson, «Nigerian Marketplace», lo compuso para el contrabajo de su compañero Niels.

Hay algunas tomas de su mano derecha. Nótese que en los fraseos más rápidos pulsa con los dedos más bien perpendiculares, como si estuviese tocando un bajo eléctrico o la guitarra. En las partes que hace acompañamiento, con el piano y la batería tocando más fuerte, tiende a pulsar con el dedo paralelo a las cuerdas, como convencionalmente se toca el contrabajo en jazz.

En este otro vídeo toca a una velocidad inusitada para el instrumento. Pocos contrabajistas en esta época podían tocar así.

Eddie Gomez

Contrabajista puertorriqueño, habitual de Bill Evans (pianista) -en cuyo trío tomó el relevo del fallecido Scott La Faro-, Chick Corea… Al igual que NHØP, usa en los fraseos más rápidos tres dedos de la mano derecha. Consigue tener un fraseo y lenguaje melódico que supera las limitaciones del instrumento, sin renunciar a los recursos propios.

En este vídeo con Bill Evans, le podemos escuchar canturrear lo que está tocando durante su solo. No se limita a tocar patrones aprendidos, está improvisando de verdad.

Hay numerosas trascripciones de sus solos. La articulación, limpieza y precisión con las que toca son dignas de escuchar.

 

Scott La Faro

El «padre» de la «escuela virtuosística» del contrabajo. En el trío de Bill Evans el contrabajo cambia el rol tradicional de acompañamiento y adopta un enfoque más contrapuntístico, complementándose con el piano y la batería.

Anteriormente a él ya hubo muchos contrabajistas con un estilo similar, mas «suelto» y despegado del walking bass, pero fue Scott La Faro el que realmente lo popularizó. Su intervención en «Waltz For Debby» es un clásico. Hace frases con el piano, líneas de bajo convencionales, contrapuntos. Una maravilla.

 

¿Por qué en la década de 1950 empiezan a destacar contrabajistas con este estilo y técnica?

Hay una innovación muy importante en esta década en nuestro instrumento: se asienta el uso de las cuerdas metálicas en sustitución de las de tripa. Ya en los años 30/40 se empezó a experimentar con cuerdas metálicas, pero fue en esta década cuando se impuso su uso. En 1958 Thomastik comercializa las cuerdas Spirocore. Pirastro comienza a vender las Flexocor a finales de los 50.

Con cuerdas metálicas, el tacto y la pulsación del instrumento cambia por completo. Las cuerdas ya no oscilan tanto, permiten una acción más baja y proyectan más el sonido.

Paralelamente, en esta época los sistemas de microfonía y amplificación avanzaron bastante. El contrabajista ya no tenía que pulsar el contrabajo tan fuerte para que se le escuchase. Se podía tocar más ligero y más ágil, sin perder volumen, gracias al apoyo de la amplificación.

Para finalizar, recomendamos este vídeo de Paul Thompson en el que recorre los diferentes estilos del contrabajo de jazz y su evolución.

 

 


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